Soto Albrecht representa al mundo anabautista en
reunión mundial sobre la violencia hacia las mujeres
Dundee, Escocia El Congreso Mundial Menonita designó a Elizabeth Soto Albrecht para
representarlo en una consulta pionera celebrada aquí en agosto de 2001 acerca de la violencia contra las mujeres.
El Consejo Mundial de Iglesias invitó a 15 denominaciones cristianas de todo el mundo a enviar sus representantes al evento, una iniciativa de la Década de Superar la Violencia (2001 - 2010). Durante esta década, el CMI animará a las iglesias y comunidades a discernir toda clase de violencia y a construir una cultura de paz.
El CMM escogió a Soto Albrecht por su vinculación con dos iglesias del CMM: Mennonite Church USA y la
Iglesia Menonita Colombiana. También por estar capacitada y haber trabajado en cuanto al tema del abuso sexual y la violencia doméstica. Bajo el auspicio del Comité Central Menonita, Soto Albrecht ha desarrollado un material teológico para ser usado en iglesias hispanas, ha trabajado con sus dirigentes, y servido en su capacidad en América Central. En estos momentos se encuentra en Colombia, enviada por el CMM para ocuparse en tareas comunitarias y enseñar en el seminario.
Soto Albrecht fue la única mujer en la conferencia con transfondo y experiencia latina. La mayoría de los participantes provenían de Europa, y menos de un tercio, de países del tercer mundo. Había pastores, laicos, profesores, y teólogos, todos escogidos por sus denominaciones.
Los participantes discutieron acerca de cómo sus comuniones estaban trabajando para superar el abuso
sexual en hogares y en instituciones eclesiales, y de lo que puede lograrse trabajando juntos e individualmente en estos asuntos. Soto Albrecht
leyó una declaración producida en Guatemala por el Comité de Paz del CMM sobre el trabajo con familias para superar la violencia.
En su informe al CMM dice: “Llegó el momento para que nuestros miembros usen nuestra estupenda herencia
teológica anabautista de paz y noviolencia y testifique a este mundo lastimado. ... El momento es propicio para construir una cultura de paz
que refleje los valores del reino de Dios”.
La consulta de Dundee sirvió a Soto Albrecht para confirmar que mientras muchas mujeres de todo el mundo están trabajando para superar la violencia en contra de mujeres y niños, algunas denominaciones no toman en serio el problema. La historia
que una delegada relató de haber sido violada por un anciano de su iglesia la conmovió profundamente.
“Fue claro para nosotros que debemos prevenir además de intervenir, para que este tipo de abuso no tenga lugar en nuestras iglesias”, dice. Su esperanza es que el tema se incluya en la agenda de la asamblea Africa 2003.
El presidente del CMM lee declaración de paz en reunión internacional
Asís, Italia Mesach Krisetya, presidente del CMM, fue uno entre docenas de líderes de
religiones mundiales reunidos por el Papa Juan Pablo II el 24 de enero de 2002, en el Día de Oración por la Paz en el Mundo. Las invitaciones estaban dirigidas a los moderadores de denominaciones cristianas, desde ortodoxos a evangélicos y cuáqueros, a líderes de confesiones judías,
musulmanes y varias religiones orientales.
En la ceremonia final, en una carpa iluminada con lámparas en la colina de la Basílica de San Francisco, 10 de los líderes leyeron cada uno en su propio idioma una declaración de compromiso común con la paz. Justo antes de la declaración final por parte del pontífice, Krisetya, quien fue seleccionado por el Papa para este honor, hizo una declaración aparte: “Nosotros, personas de diferentes tradiciones religiosas, nos dedicaremos sin descanso a proclamar que la paz y la justicia son inseparables y que la paz con justicia es el único camino que la humanidad puede tomar hacia un futuro de esperanza. ... Estamos convencidos de que seguridad, libertad y paz nunca serán garantizadas por la fuerza, sino por la confianza mutua”.
El Papa Juan Pablo II, cabeza de la iglesia Católica global, dijo entonces, “¡Violencia nunca más! ¡Guerra nunca más! ¡Terrorismo nunca más! En el nombre de Dios, que todas las religiones hagan posible que en la tierra haya justicia, paz, perdón, vida, y amor”.
Krisetya pasó un día con líderes de la iglesia menonita en Palermo antes de regresar a su hogar en Indonesia. Dijo que confía que el CMM, especialmente trabajando con el Concilio Pontificio para la Promoción de la Unidad Cristiana, pueda ayudar a la
iglesia menonita italiana a obtener reconocimiento oficial. También dijo que su presencia el Día de Oración por la Paz en el Mundo tuvo como
propósito manifestar el compromiso menonita con la paz.